Un día el pastor de su iglesia la convenció de que fuera a la iglesia y ella fue.Pero cuando al pastor le tocó predicar en un momento de la predica, dijo que Jehová estaba con nosotros en el templo ahora mismo, y la señora al escuchar eso se paro y fue a su casa corriendo. El pastor le preguntó que porque se había ido para su casa, la señora le dijo al pastor que el habia dicho que Jehová estaba con ellos en la iglesia, entonces ella penso que Dios le habia dejado la casa sola y se fue a cuidarla de inmediato".
Esta breve historia nos ilustra que no debemos aferrarnos a nada de lo que Dios nos da más de lo que debemos hacerlo. Lo más importante es aferrarse a Dios todopoderoso.
Dios quiere que seamos ricos en todo. Por eso cada día Dios nos da el regalo de la vida, la salud, la familia, los amigos y el trabajo y otras cosas más que son incalculables, y sin embargo el Señor cada día nos la da sin ningún costo alguno.
Aferrate a Dios y el proveerá. www.adventistacentral.org |